PROYECTO GANADOR DEL CERTAMEN ‘SALVEMOS NUESTRO PATRIMONIO’
Iglesia católica cartaginesa
recuperará esplendor neogótico

¢100 millones para restaurar la torre principal, cubiertas y sistema eléctrico
 Edificio centenario no había recibido intervenciones profesionales

La iglesia María Auxiliadora, ubicada en la ciudad de Cartago, será sometida a un proceso de restauración integral que le devolverá su esplendor arquitectónico neogótico.

Un proyecto para restaurar este centenario edificio fue el ganador de la XIII edición del certamen Salvemos nuestro patrimonio , organizado por el Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura.

Los ¢100 millones provenientes del galardón se destinarán a la restauración de varios elementos estructurales que urge tratar por su avanzado estado de deterioro.

El jurado del certamen anunció su veredicto ayer en un acto celebrado en el Ministerio de Cultura y reconoció los valores históricos, arquitectónicos y artísticos de este edificio patrimonial construido a finales del siglo XIX.

“El estado de conservación actual de la edificación amerita su intervención, especialmente en lo estructural, en las torres, pero también es necesaria para que no se pierdan elementos de madera”, señala el acta del jurado.

El arquitecto Carlos Francisco Araya, director del proyecto, aseguró que esta es la primera intervención profesional en el edificio, sito en el barrio El Molino.

“El terremoto de 1910 le causó severos daños, por lo que fue necesario reconstruirla. Pero, desde entonces, lo único que se la ha hecho son reparaciones, arreglos o remiendos sin ningún criterio profesional que más bien atentan contra su diseño arquitectónico original”, afirmó Araya.

El inmueble es uno de los pocos ejemplos de arquitectura de influencia neogótica en Costa Rica. Su estructura interna es de madera, así como la fachada principal.

En su exterior, el edificio tiene un forro de metal galvanizado que es liso en la fachada frontal y troquelado en las fachadas laterales. “Los principales daños son causados por las filtraciones de agua, el comején y los excrementos de las palomas que anidan en las torres, detalló el profesional.
El arquitecto aclaró que ¢100 millones no son suficientes para desarrollar el proyecto en su totalidad, por lo que esta primera etapa atenderá prioridades como la reestructuración de la torre principal y las torretas, así como la reparación y sustitución de los forros metálicos que las envuelven. También se repararán las cubiertas (techo, canoas y bajantes) y se realizará la instalación del sistema eléctrico.

El edificio fue declarado patrimonio histórico arquitectónico de Costa Rica, por el decreto ejecutivo Nº 27616-C, publicado e n La Gaceta del 9 de febrero de 1999.



Tomado de: Aldea Global. Periódico La Nación. 16 de agosto, 2009