Ubicación: Distrito Occidental. Cantón Central.
Provincia de Cartago
La
niñez abandonada y el Hospicio
de Huérfanos
Desde
el siglo XIX existió en la ciudad,
una Junta de Caridad preocupada de velar
por la pobreza en que vivían ciertos
sectores sociales. las dificultades que
atravesaban muchos menores abandonados
o con serios problemas familiares, llevaron
al presbítero Joaquín Alvarado
Ruíz y su hermana Joaquina a luchar
por el bienestar y la seguridad de esos
niños. Su interés se dirigió
por muchos años hacia la construcción
de un orfanato. La fecha en la cual el
Padre Alvarado y su hermana hicieron su
donación para construir el Hospicio
de Huérfano es confusa pero se
cree según el periódico
Excelsior que el Hospicio nació
el 3 de abril de 1880 con la donación
de los hermanos Alvarado, en la cual transpasaron
una finca de su propiedad a la ilustre
representación de la Municipalidad
de Cartago a favor del la causa. Para
la obra benéfica de la construcción
se hicieron cuantiosas donaciones. Con
la muerte del Padre Alvarado, en mayo
de 1890, los trabajos de construcción
del Hospicio de Huérfanos que estaban
muy adelantados, se retrasaron y llegaron
a paralizarse casi completamente. Aún
así, el interés por concluir
esta obra de bien ´público
no decayó, el afán de algunos
cartagineses continuó. Se otorgaron
26.200 colones para el Hospicio de Huérfanos
por la venta de terrenos baldíos
de la Municipalidad 15 colones por hectárea
de dos lenguas cuadradas de terreno concebidas
por ley de 18 de julio de 1875. La ayuda
del vecindario se materializó por
medio de actividades destindas a recoger
fondos para continuar con los trabajos,
para lo cual se organizaban colectas públicas,
turnos, así como veladas y otros
eventos culturales.
El
aporte más significativo dado a
la construcción, se realizó
en 1902 mediante el legado del testamento
de la señorita Telia Sancho Jiménez,
hija de Dolores Jiménez (hermana
del benemérito de la Patria Jesús
Jiménez Zamora). Esta dama invirtió
su fortuna en la construcción del
Hospicio, a la vez encargó la administración
de los fondos a su sobrino Fco. jiménez
Oreamuno. Éste último reformó
el plan original del Hospicio y gracias
a su entusiasmo, logró casi concluir
los trabajos.
Historia
de la capilla de María Auxiliadora
El Hospicio se puso bajo la advocación
de la Virgen María Auxiliadora
por ser patrona de la congregación
salesiana, ya que en todo momento doña
Dolores pensó que en lo regenentara
dicha orden religiosa. El padre Fco. Mayorga
fue quien realizó la ceremonia
de bendición en 1903. El 6 de enero
de 1904 se realizó la ceremonia
de la inauguración del Hospicio
de Huérfanos. Se ha empleado en
él en total unos 95.000 colones.
Según
crónicas del padre José
Misieri, inspector salesiano para Centro
América (1906), el edificio ocupa
una manzana, bien construido, con capacidad
para 300 jóvenes, tiene salones
amplios y bien ventilados para las clases,
los dormitorios, comedor y estudio, ocupa
el centro de la fachada una artística
capilla a tres naves que, aunque no está
terminda del todo, en el altar mayor ya
se hallaba puesta una hermosa estatua
de María Auxiliadora.
El edificio permitió albergar a
una cantidad considerable de niños
a quienes les faltaban sus padres, o bien,
atravesaban serios problemas de salud,
alimentación, así como de
educación por su estado de abandono.
En sus pabellones se atendieron a los
niños y en los talleres se les
brindó la posibilidad de aprender
un oficio.
La
capilla permitió brindar servicios
religiosos a los vecinos del barrio y
además sirvió como polo
de adelanto en los servicios públicos
para esa área de la ciudad.
La
primera capilla para el Hospicio de Huérfanos
de Cartago fue edificada entre 1888 y
1903 aunque faltaban detalles. En su forma
original estaba construida con ladrillos
de barro unidos y repellados con una argamasa
a base de cal, arena y cemento. La estructura
del techo era de madera y tenía
una cubierta de tejas de barro, según
las características de la época.
La fachada principal de ladrillos repellados,
evidenciaba la influencia de la corriente
arquitectónica del Neogoticismo.
Esta influencia surgió en Europa
en el último cuarto del siglo XIX
y se empezó a utilizar en Centroamérica
en la década de los años
ochenta, más como un decorativo
que como una arquitectura que aplica los
principios formales y constructivos del
gótico. Un embellecimiento gótico
era simplemente agregado a un cuerpo estructural
para darle un sabor romántico y
exótico.
En
el caso de la capilla de María
Auxiliadora se puede hablar de una sencilla
interpretación del movimiento arquitectónico
del Neogoticismo, ya que la influencia
de esa corriente se expresó con
más fuerza en la fachada del edificio
y en la decoración interior.
Los
Salesianos y la Capilla del COVAO
En nuestro país, desde tiempo atrás,
se conocía la fructífera
labor que a favor de los huérfanos,
realizaba la congregación de los
padres Salesianos en muchas partes del
mundo. Al crearse el Hospicio de Huérfanos
de Cartago se pensó en que los
salesianos fueran sus regentes, esta idea
se hizo realidad gracias al empeño
de la Junta Administrativa del Hospicio.
Los primeros padres salesianos habían
llegado al puerto de Puntarenas en julio
de 1907, desde donde se trasladaron a
San José y luego a Cartago; venían
de encabezados por el provincial P. José
Misieri, eran: P. Antonio Russo (primer
director), clérigo Francisco Martelli,
coadjutores Esteban Tossini y Francisco
Stanga. Venían acompañados
por algunos exalumnos del Colegio Santa
Cecilia quienes fungirán como maestros
de herrería, mecánica, satrería
y zapatería.
A
principios de 1909 el Padre Misieri regresó
a Cartago y su mayor empeño fue
ver concluida totalmente la capilla que
se había dedicado a la Virgen de
María Auxiliadora. Sin demora emprendió
la continuación de los trabajos,
suspendidos desde hacía más
de dos años. El ocho de diciembre
de ese mismo año, ya estaba terminado.
Faltaba el altar mayor, pero ya estaba
encargada y éste llegó desde
Génova a principio de enero de
1910. Era una obra de arte, ya por la
preciosidad de los mármoles como
por la belleza artística.
El
terreno de 1910 y la ermita
La historia de los terremotos que han
afectado a Cartago ha sido periódica.
al menos en el siglo XIX dos fuertes movimientos
sísmicos afectaron las edificaciones
y ocasionaron pérdidas en vidas
humanas.
La
capilla del antiguo Hospicio de Huérfanos
también recibió serios daños
en su estructura. La fachada hecha en
ladrillo fue afectada por grietas y el
campanario principal se desplomó
en parte. Las fotografías tomadas
a la capilla, después del terremoto
muestran una grieta de varios centímetros
de grosor a lo largo de la fachada principal
y una altura promedio de dos metros más
o menos. Las molduras y parte de los vanos
de las ventanas inferiores se desprendieron,
mostrando el ladrillo fracturado. La torre
principal hecha también de ladrillo
se derrumbó, así como las
cúspides de los torreoncillos que
rodeaban al campanario. En la parte cercana
al altar se produjo el desplome de la
techumbre y la caída de las paredes
laterales.
La
parte central de la iglesia resistió
el terremoto sin hundirse y ninguno de
los congregados (niños y asistentes)
que se encontraban en esa zona recibió
daños de consideración.
Después del terremoto sucedió
que el hospicio y la iglesia quedaron
abandonados y a merced de gentes desalmadas
que los saquearon, llevándose las
máquinas, herramientas, camas y
cuanto pudieron.
En
el Hospicio y la iglesia de María
Auxiliadora los peones removieron los
escombros y gracias a la intervención
de las autoridades se recobró mucho
de lo sustraído.
Con
respecto a los trabajos para habilitar
el templo consigna una publicación
de la congregación salesiana que
llevados a su posición perpendicular
los pinares, se quitó del techo
la teja de barro y fue sustituida por
láminas de hierro y en lugar de
las derruidas paredes de ladrillo, se
colocaron horcones y se forró el
frente y los costados con tablas: la parte
del altar provisional se cubrió
con hierro y maderas. La arruinada iglesia,
provisionalmente cubierta, se abrió
de nuevo. En los años siguientes
los trabajos de reconstrucción
continuaron muy lentamente. Como al mismo
tiempo se estaban construyendo otras tres
iglesias en Cartago, se dificultó
la reconstrucción de la Capilla
de María Auxiliadora.
E padre Salvador Bottari continuó
con los trabajos de reconstrucción,
advirtiendo en la compra de madera, hierro
y otros materiales indispensablesm de
gran parte de los recursos que llegaban
a sus manos. Le tocó al padre Pío
Baldiserotto, Director del Colegio Salesiano
dejar terminada y pintada la fachada principal.
Los trabajos de pintura interior y de
reconstrucción de los arcos del
templo los llevó a cabo el Padre
Domingo Soldati, quien desempeñó
por muchos años el cargo de Director
del Colegio Salesiano.
La
decoración del templo es obra del
acreditado artista profesor Alesandro
del Vecchio, pintor y decorador eclesiástico,
ex Director de la Academia e Bellas Artes
Mexicana.
Descripción Arquitectónica
Fachada
principal
Presenta, al igual que toda la edificación,
un zócalo de concreto de aproximadamente
1.20 m de altura y sobre éste una
estructura de madera forrada en lámina
de hierro liso. Las pilastras describen
tres cuerpo; dos naves laterales no poseen
puerta de acceso, la central presenta
el acceso principal del inmueble, el cual
está constituido por una puerta
de doble hoja coronada por un arco ojival,
en el mismo se encuentra un rosetón
compuesto por vidrios de colores. A ambos
lados de este acceso, hay una ventana
de forma rectangular con remate de ojiva.
sobre la puerta principal se encuentra
otro rosetón de mayores dimensiones.
Sobre el cuerpo central de esta fachada
se erige una torre de campanario con torrecillas
de agujas. Esta presenta en todas sus
paredes o caras un ventanal triple con
remates ojivales.
En
la pared se encuentra una placa de mármol,
con la siguiente inscripción: En
el año Centenario de la muerte
de Juan Bosco Cartago agradece a los Salesianos
(STB) su fecunda labor en favor de la
juventud. Cartago agosto 1988.
Fachadas
laterales:
Las fachadas este y oeste presentan la
estructura de sus paredes cubierta por
una chapa metálica, que simula
un aparejo de sillería. Su ritmo
arquitectónico está formado
por puerta. Todos estos elementos están
rematados por ojivas con una ornamentación
nervada y calada en madera, a manera de
tracería simple, los ventanales
son adintelados con guarnición
estriada (bloque de cemento con estructura
de hierro), presenta dos ventanales y
una puerta coronadas por un arco apuntado
con torrecillas. A través del tiempo,
la iglesia ha sido pintada de diferentes
colores. Como primera base de pintura
tuvo un rojo pompeya, posteriormente un
celeste. De ahí en adelante se
le aplicaron pinturas en aceite: verde
mar, blanco, amarillo paja, gris y actualmente
está pintada con verde y gris.
Espacio
interior:
Su mayor vistosidad y belleza la encontramos
en el interior del templo; en donde se
conjugan los arcos ojivales con los delicados
detalles de trabajos en madera calada,
el piso de la iglesia es de mosaicos con
motivos geométricos de colores
blanco, gris, café oscuro y amarillo
mostaza.
Nueve
pares de columnas sostienen las bóvedas
y la estructura de la cubierta. Cada columna
está formada por cuatro fustes
cilíndricos unidos, a modo de una
columna compuesta, con base y capitel.
Estas columnas están sustentadas
sobre una base de piedra de forma octogonal.
La nave central posee ventilación
e iluminación cenital. Presenta
una serie de arcos ojivales torales con
un ritmo de columnas acentuado por elementos
ornamentales. Cada arco tiene delicados
calados en madera, imitando las fondas,
trifolios y pentafolios. El cielo raso
es de tablillas de madera. Las figuras
caladas en los arcos de las naves laterales
se repiten como en los arcos de la bóveda
central, además de tener un detallado
trabajo de carpintería que asemeja
flores estilizadas. El diseño o
lenguaje de ventanería hacia el
interior del edificio, es austero. Encontramos
traserías muy sencillas en forma
de nevaduras.
La
iluminación la proporciona una
serie de lámparas en forma de globos
de color blanco, que penden de cadenas
doradas, que cuelgan de ménsulas
en metal, adosadas a las columnas. El
altar mayor está enmarcado por
un arco de medio punto en cuyo tímpano
hay una representación de la Santísima
Trinidad, el mismo contiene el altar de
mármol en cuyo nicho principal
se encuentra una imagen de la Virgen María
Auxiliadora. El original traído
de Génova, Italia, había
sido instalado en la capilla de María
Auxiliadora a principios de enero de 1910.
El terremoto de ese año lo destruyó,
pero el Padre Clodoveo Castelli, recogió
los pedazos de mármol y armó
con ellos otro altar, que es el que luce
el templo hoy día. A los lados
del altar mayor se encuentra una de las
imágenes de San Luis Gonzaga y
el Corazón de Jesús. El
altar se encuentra flaqueado por altares
de madera que siguen la plástica
neogótica en los que se encuentran
las imágenes de don Juan Bosco
en el del oeste y el Nazareno y el Niño
Jesús de Praga en el este. En la
parte posterior, debajo del nicho se construyó
un pequeño espacio cerrado con
una bodega para guardar los ornamentos
litúrgicos y los libros de la parroquia.
El piso está conformado por mosaico
con diseños geométricos.
Como detalle arquitectónico interesante,
el templo conserva un espacio dedicado
para el coro, a él se accesa por
medio de una escalera de caracol.
El viacrusis es de madera con pinturas
representando las estaciones.
Por
su historia y simbolismo, la Iglesia María
Auxiliadora representa un hito urbano
y referencial en el paisaje urbano de
la ciudad de Cartago...
Ubicación: Cartago, Avenida 1 y 2, Calles 13 y 15.
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