Se han construido cuatro templos incluyendo el último, destruido en 1910 por el terremoto. La construcción del templo actual se inició en 1912 bajo la dirección del Ing. Luis Lach y bajo las órdenes de Monseñor Storck, esta construcción duró entre 12 y 14 años y tiene forma Romana, Arabe y Gótica, los pisos son italianos, además cuenta con 32 vitrales alemanes fabricados por la Casa Oitmanm Ars Vittrea y estos contienen estampados figuras alusivas a la Virgen, Corazón de Jesús representación de las 15 estaciones del Santo Vía crucis y motivos marianos. Sus campanas con un peso de 900 kilogramos de lindo tañido, fueron traídas de Francia y fueron hechas por la Casa Pacard en Annecy. En el fondo del templo se encuentra un altar en forma de torre que tiene más de 200 años, hecho en madera bruñida en oro, estilo barroco, allí se venera y custodia la imagen. Consta de 4 cúpulas formando una cruz; en la cúpula que se encuentra en el frente, está María con su hijo Jesús, precedida por el arcángel San Miguel y 12 ángeles, posee dos torres donde se encuentran los campanarios, contiene al frente una puerta principal, dos auxiliares y dos más laterales.
La imagen de la Virgen se encuentra en el altar principal. En la cripta del Nazareno, se encuentra la piedra en que apareció y debajo de esa, se ubica una fuente de aguas cristalinas en la curación de enfermos.
Leyenda de la Virgen de Los Angeles
La historia de la Virgen de los Angeles se pierde en las brumas del tiempo, por lo que alrededor de ella se ha creado toda una tradición y una leyenda.
Don Víctor Lizano narra en su libro “Tradiciones Costarricenses” la leyenda de tan milagrosa Virgen, venerada desde siglos por los costarricenses:
“Por los años de 1635, la Puebla de los Pardos era un barrio segregado de la ciudad de Cartago compuesto exclusivamente de mestizos. Era costumbre en casi toda la Americana Española segregar a éstos de los blancos, obligándolos a vivir separados. La fuerza de la Ley llegaba en ocasiones hasta prohibir el matrimonio de ellos.
La Puebla de los Pardos tenía entonces, o poco después, señalado el límite con la ciudad, una Cruz de Caravaca. De este modo despreciativo, decía en 1751 un ilustre obispo, don Pedro A. Morel de la Santa Cruz, son trasladados los hombres (Los Mulatos)”
La Virgen de los Angeles, fue declarada Patrona de Costa Rica en la Administración de don Juan Mora Fernández, en 1824.
La aparición de la Virgen de los Angeles
“En la época de que nos ocupamos, existía allí un breñal donde solían ir los pobres de Cartago a recoger leña. En las inmediaciones del breñal una pobre y sencilla mujer hacía sus provisiones de leña. En la mañana del 2 de agosto, -probablemente del año 1635, pues nos dicen las crónicas el año del suceso, que en todo caso tuvo que ser antes de 1638-, nuestra heroína se encaminó como de costumbre a recoger leña al breñal y esta vez encontró sobre una piedra una imagencita representando a la Santísima Virgen con el Niño en los brazos, su estatura parecía de una cuarta y era tallada en piedra, la recogió y al llegar a su casa la guardó dentro de un cofre o caja.
Al mediodía volvió la mujer al breñal y llena de admiración, encontró la imagen sobre la piedra. Tomándola, creyendo que era otra imagen, la llevó a su casa, abrió el cofre para guardarla junto con la otra y llena de estupefacción notó que aquella ya no estaba. Más creció su estupefacción rayando casi en espanto cuando por tercera vez, al volver al breñal, encontró la imagen sobre la misma piedra. Sin embargo, la tomó llevándola a su casa, en donde pudo constatar que se había escapado del cofre, que encontró vacío. La buena mujer se alarmó y corrió a casa del señor Cura, a quien entregó la imagen imponiéndola de los extraños sucesos.
El señor Cura, que según la leyenda era don Alonso de Sandoval, tomó la imagen y la guardó en una cajita con el fin de examinarla después detenidamente. Al día siguiente la imagen ya no estaba en la cajita y cuando la mujer de nuestra historia se dirigió a recoger leña, con asombro encontró la imagen sobre la misma piedra en que tantas veces la había hallado. Corrió donde el señor Cura y este sacerdote, acompañado de otras personas, fueron al breñal desde donde se condujo la imagen en solemne procesión a la Iglesia Parroquial, depositándola en el Sagrario. Al día siguiente, cuando quisieron examinarla, ya no estaba en ese lugar. Corrieron a la ya histórica piedra hallándola sobre ella: era la quinta vez que en esta forma se manifestaba la Santísima Virgen. Comprendieron que la Reina de los Cielos quería tener su casa allí mismo, se dieron inmediatamente a la tarea de levantarle una ermita, mientras podían construirle un Templo digno de la Celestial Señora”.
Iglesia Basílica de Nuestra Señora de los Angeles: 2551-0465
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