A
fin de encontrar un lugar fijo y seguro
para sus reuniones de la alta sociedad
de esos tiempos, se dieron en 1907 los
primeros pasos para formar lo que desde
entonces se distingue con el nombre de
Club Social de Cartago.
Inauguración del Club Social:
A fin de encontrar un lugar fijo y seguro
para sus reuniones de la alta sociedad
de esos tiempos, se dieron en 1907 los
primeros pasos para formar lo que desde
entonces se distingue con el nombre de
Club Social de Cartago. Este club fue
fundado por el recordado cartaginés
don Alfredo Volio Jiménez, siendo
sus principales colaboradores en esta
empresa don Guillermo Guier Frexes, don
Francisco Cabezas Gómez, don Rafael
Angel y don Rogelio Troyo Pacheco, don
Jorge Ortiz Escalante, don Juan Rivera
Brenes, don Ricardo Pacheco Cabezas, don
Jenaro Leiva Quirós, Dr. Moisés
Castro, don Jesús Marcelino Robles
y otros elementos de valer en la ciudad.
Se estableció una cuota mensual
y se acondicionó un local alquilado
en la casa de don Valerio Coto. Inició
la vida social este importante Club, que
es el mismo que hoy existe, con un suntuoso
baile de etiqueta que hizo época,
como una de las mejores fiesta sociales
de Cartago.
Reforma de los estatutos de 1922
En la interesante Asamblea del 15 de marzo
de 1922, se hicieron importantes reformas
a los estatutos de 1910, todas con el
objetivo de realizar lo más pronto
posible la obra de construcción
del nuevo edificio y tratando de allanar
las dificultades y procurarse el capital
necesario. Se discutió el proyecto
de aumento de capital hasta la suma de
80000 colones dividido en 160 acciones
de 500 colones cada una de las cuales
fueron cubiertos en aquella fecha 24000
colones. La diferencia de 56000 colones
fue aportada por los socios en un préstamo
reembolsable que devengaba intereses del
10%.
Los
trabajos del nuevo edificio empezaron
el 17 de junio de 1922. Aún sin
terminarlos, se hizo la inauguración
del Club el día 1 de junio de 1923.
Un suntuoso baile, al que asistió
buena parte de la sociedad cartaginesa
y parte de la de San José, fue
el primer festejo social con que se daba
comienzo a la vida activa de la elegante
construcción. Los trabajos se dieron
por terminados, en el ramo de carpintería
y albañilería el 3 de junio
de 1926, gastándose hasta aquella
fecha la suma de 79.264.42 colones. Esa
suma ascendió luego a más
de 125.000 colones con motivo de la pintura
del edificio, compra del elegante mobiliario,
construcción del hall y otros objetos
de uso necesario en el edificio y para
verdadero confort de los asistentes.
El
nuevo edificio
Construido bajo la dirección de
don Carlos Arias, se levantó bien
pronto el elegante edificio que hoy constituye
un verdadero ornato para la ciudad. Aunque
según la opinión de los
técnicos no parece ser una construcción
de muchos años por la armadura
de bahareque con alambradas y relleno
de mezcla y escombros, si es lo cierto
que la elegante distribución de
sus amplios aposentos y su artística
fachada obedecen a los planos levantados
por el hábil arquitecto Francisco
Salazar.
Tenía un vastísimo salón
dedicado a las grandes festividades y
bailes; otro amplio departamento para
el juego de billar, pieza para la biblioteca,
destinada también a la música:
una magnífica cantina montada a
la moderna: una pieza destinada para la
cocina, otra para comedor, sala de señoras;
secretaría; barbería; dos
piezas más para el mejor acondicionamiento
en las grandes aglomeraciones de socios
y convidados; pieza para el servicio sanitario,
varios zaguanes y el elegante hall en
el centro del edificio. La marquesina
exterior, contratada por el obrero don
Aurelio Solano, es de cemento armado,
cuyos cálculos de resistencia fueron
hechos por el Ingeniero don Ramón
M. Picado.
La
administración del Club estaba
a cargo del apreciable amigo don Espiridión
González, quien hacía una
vigilancia completa, resguardando con
solicitud los valiosos intereses de la
sociedad. A su cuidado está la
explotación de la cantina que proporciona
a los clientes toda clase de atenciones.
El
Club Fémina
Existía también en esta
ciudad una asociación de señoras
y señoritas cuya influencia social
se hacía sentir poderosamente en
el ambiente de Cartago y que, desde su
fundación, fue bautizada con el
nombre de Club Fémina.
Dos
etapas ha tenido este Club. La primera
cuando a iniciativa de las señoritas
Hilda Montejo, Rosario Rivera y Lolita
Arribas, en el año de 1912, trabajaban
por la organización de esta nueva
asociación. Hacían sus reuniones
semanales, efectuaban sus fiestas regulares,
pero al fin vino a sufrir un descenso
en sus actividades, terminando por disolverse.
La segunda etapa, la más importante
y la que actualmente ejerció poderosa
influencia, es la que hizo aparecer el
mismo Club el 12 de octubre de 1915, cuya
fundación tenía por objeto
como lo manifestaba la Secretaria en su
informe del 27 de diciembre de 1916, estrechar
y frecuentar sus relaciones sociales.
El
Club Fémina extendió su
radio de acción a la parte caritativa;
a él se debe en gran parte la construcción
de la Maternidad del Hospital Max Peralta
y el Asilo de la Vejez.
El Club de la Boñiga
No debemos concluir nuestro detalle sin
hacer mención de la tertulia llamada
el Club de la Boñiga, quizá
económicamente el más poderoso
de Cartago. Su característico nombre
tiene su motivo y lo vamos a decir; a
la tertulia han concurrido ordinariamente
todas las tardes y noches los principales
ganaderos de Cartago. Dichos caballeros
formaban un núcleo poderoso que
resolvían los problemas que afectaban
a la comunidad. Pues bien, los que allí
se reunían eran personas a quienes
no faltaba boñiga en el patio y
cuyas suelas de zapatos siempre se encontraban
untadas de boñiga, características
idea para dar a entender que los que a
este lugar asistían eran solo personas
capitalistas. Este grupo se hizo sentir
en esta ciudad, y en tiempos de política,
todos en Cartago miraban a la Boñiga
para ver qué rumbo tomaban sus
principales asistentes.
El
Ex-presidente don Ricardo Jiménez
ha sido también muchas veces, miembro
importante de este centro, pasando aquí
buena parte de las principales horas de
la noche en íntima conversación
con sus admiradores y amigos.
Ubicación: Cartago centro, Avenida 2, Calles 1 y
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