Reseña
Histórica y creación del
Centro Educativo
Ubicación: Distrito Occidental. Cantón Central.
Provincia de Cartago
Año de
fundación:
La
Escuela Ascensión Esquivel Ibarra
fue creada en Cartago en el año
1902, ocupando una hermosa casa de mampostería
de la antigua Cartago. Elegante donativo
dado en la Administración del ex
presidente Don Ascensión Esquivel,
aquella propiedad pertenecía a
la sucesión de Don Ramón
Aguilar.
En 1934, se inauguró el edificio,
parte sur del actual por causa del terremoto
de 1910 y el 6 de mayo de 1924 se inauguró
la parte norte a causa del terremoto de
Cóbano de 1990.
En aquella época, 1902, fungía
como presidente de Junta de Educación
el señor don Francisco Jiménez
Oreamuno.
Primeros
docentes:
Escuela de Niñas 1928:
Directora Claudia Marín Gutiérrez,
cuatro primeros grados a cargo de: Mercedes
León de Escoto, la señorita
Margarita Ulloa, la señora Clemencia
Vargas de Lizano, la señora Dora
Vargas de Masís. Tres segundos
grados vigilados por Raquel de Escalante,
Videlia de Vega,la señorita Clemencia
Robles; tres terceros grados aleccionados
por las señoras: Ana Abarca de
Jiménez, Andreina Croceri, Carmen
Hernández. Como mestras especiales:
la señorita Margarita Robles, de
Costura: Caridad Suñol, de Trabajos
Manuales: Josefina Granados, de Religión:
Elisa G. González, de Cocina y
Luis Valle de Cultura Musical.
Escuela
de varones:
Director don Benjamín E. Escalante,
personal a cargo: Heleolora Ortiz, Lidia
Mata, María Luisa Escalante, María
Luisa Granados, maestras de primer grado.
Cuatro segundos aleccionados por las señoras:
Elena C. de Odio, Emerlinda de Bloise,
Margarita Brenes, Erlinda de Torres; terceros
grados a cargo de doña María
T. de Cubero, Victoria Quesada, Julia
de Soto; como especiales de Religión
y Música doña Rosa de Piedra
y don Luis Valle respectivamente.
La portería de ambas escuelas estaba
a cargo de la señora Carmen Arias.
¿A
quíen se le dedicó esta
escuela y por qué?
Se dedicó a un hombre que nació
en Rivas, un 10 de mayo de 1844, República
de Nicaragua, y que se hizo costarricense
por adopción, pues a la edad de
5 años lo trajeron a radicar en
Costa Rica.
Se graduó de abogado en la Universidad
de Santo Tomás, en San José
el 27 de agosto de 1868.
Ocupó señalados cargos públicos.
Fue dos veces Presidente de la República,
gobernando con mucho juicio, prudencial
y energía. A fines de su administración,
se construyó el ramal del Ferrocarril
que une a la ciudad de Alajuela con la
Línea del Pacífico.
A su vez cultivó con mucho empeño
las relaciones con el resto de Centroamérica.
Impulsó con gran acierto la instrucción
pública, estimulando en especial
a los jóvenes intelectuales del
país. Además, ayudó
a que se tendiera el hilo telegráfico
por toda la Nación.
Hombre austero y enérgico, fue
con su mano forme y carácter vehemente
columna poderosa en la vida nacional.
Poseedor de una extraordinaria inteligencia,
fue grande su figura; su acrisolada honradez
lo hizo acreedor a la Gratitud Nacional.
Murió en San José el 15
de abril de 1923.
Historia
del Centro Educativo:
Alojada en una hermosa casa de habitación
de la antigua Cartago, casa de la mampostería
de sólida construcción,
con espaciosas habitaciones y amplios
corredores, era allí donde estaban
las secciones de niñas IV a VI
grado. Fue su primera directora doña
Francisca Durán V. de Arias quien
supo desplegar toda clase de actividades
en provecho de los asuntos docentes. Se
les llamaba a la escuela “Escuela
Superior de Niñas”.
Pero vino el terremoto de 1910, destruyendo
la ciudad y dejando cuarteadas las paredes
del edificio, que luego fueron voladas
con dinamita.
Las maestras se retiraron a diferentes
lugares de la República, y muchos
niños emigraron con sus familias
a otras poblaciones, pero tres meses después,
repuestos los cartagineses de su primera
impresión de espanto y de dolor,
volvieron a su pueblo natal, y el 18 de
julio de 1910, se abrieron de nuevo las
escuelas, en un galerón construido
en el solar que hoy ocupan las instalaciones
de la escuela Jesús Jiménez
Zamora.
Después con diferentes nombres,
en diferentes locales, con otros maestros
y nuevos niños, la escuela siguió
trabajando. Hasta que poco antes de finalizar
la administración del ex presidente
Don Julio Acosta, el 6 de mayo de 1923,
a las nueve horas y en presencia del señor
Presidente de la República y sus
dignos colaboradores del gobierno y todos
los presentes se firma el “Acta
de Inauguración” de la parte
norte del edificio de la Escuela Esquivel
Ibarra.
Desde su inauguración se alojaron
en el edificio dos secciones: varones
y niñas, ambas de grados elementales:
I, II y III ciclo. Como lo construido
no era lo suficiente para dar lugar a
que permanecieran a iguales horas, se
dispuso que hubiese alternabilidad en
los grados. Una sección concurría
en la mañana y la otra después
de almuerzo.
La intención fue que una vez que
la parte sur estuviera realizada, se colocarían
ambas secciones con toda comodidad.
Mientras se esperaba lo anterior, entre
los cimientos del edificio en su parte
sur se iban los maestros y los niños
a sembrar lo que fue para ellos: su huerta
escolar. Al año siguiente la Junta
de Educación levantó la
armazón de hierro, pero no pudo
continuar el trabajo por falta de dinero,
aunque mucho se empeñaron en ello
los miembros de la Junta de Caballeros.
Urgía proteger la mencionada armazón
de hierro que se estaba deteriorando,
expuesta a la intemperie. En 1931, la
Junta de Educación dispuso que
las escuelas centrales hicieran un turno
para comprar el zinc necesario para techar
el edificio. El turno se llevó
a cabo y muchas personas de Cartago, pueden
estar orgullosas de haber contribuido
a esta labor.
Fueron muchas las personas que en diversas
formas, con su inteligencia, corazón,
su trabajo o su influencia ayudaron a
levantar el actual edificio. Tocó
en suerte a don León Cortés
dar el último impulso a la construcción
y terminar el elegante edificio, uno de
los mejores de la provincia y a don Ricardo
Jiménez siguiendo las huellas de
su padre, venir a inaugurarlo. Así
es como 24 años después
de construida, surge de nuevo la Escuela
Ascensión Esquivel Ibarra, que
honra la memoria del ilustre expresidente
Don Ascensión Esquivel Ibarra.
El 10 de noviembre de 1934 se reinaugura
la actual edificación, estando
como directora del plantel la señorita
Julia Salazar Madriz en la sección
de niñas y con una matrícula
de 700 niños de ambos sexos.
Aunque
la escuela trabajaba bajo una misma administración,
las secciones terminaron tal y como estaban
formadas: la sección de niñas,
solo por ellas y de igual forma la sección
de varones. Fue sin embargo, en este año
(1968), que los niños que ingresaron
a la escuela al primer grado, los que
inauguraron las secciones mixtas.
Servicios
de la escuela al inicio:
En 1902 cuando se fundó la escuela,
uno de los servicios con que contaba la
escuela fue denominado como: La Copa de
Leche, que alimentaba a 40 alumnas aproximadamente.
Contaba con una caja de ahorros, con depósito
en el Banco Crédito Agrícola
de Cartago, tenía huertas caseras
atendidas por los niños, había
un médico escolar que era el Dr.
Guzmán y una asistente sanitaria
doña Angélica Zavaleta.
Infraestructura:
A raíz del terremoto de Cóbano
(25 de marzo de 1990), el ala norte de
la institución se vio afectada
en su estructura. Los constantes sismos
continuaron afectando seriamente las paredes
de las aulas y oficina de la secretaria,
en vista de lo cual ameritó la
evaluación parcial de algunos grupos,
culminando después con la evaluación
total, para así evitar una tragedia.
La composición de la estructura
fue determinada como: “construcción
es de concreto mixto, sin armadura de
acero. Las paredes se componen de un esqueleto
de madera masiva y mampostería
de ladrillo repellado. Debido a esto se
formó una comisión pro ayuda
a la escuela (1990) con el Centro Nacional
de Infraestructura Física y Educativo,
el departamento de maderas del ITCR, y
la Unidad de Inventario de la Dirección
del Centro de Investigación y Conservación
del Ministerio de Cultura, Juventud y
Deportes. Estas entidades llegaron a la
conclusión de que la parte del
edificio contraído con estructura
de madera debía demolerse ya que
estaba destruida por hongos y termitas.
En 1990, por esta razón, 7 secciones
fueron reubicadas provisionalmente en
el Salón Parroquial de los Ángeles
y 5 en el salón de actos de la
escuela. Contaban con 1750 alumnos en
ese momento distribuidos en 49 secciones
de I y II ciclos y 2 aulas de Educación
Especial.
La
estructura interna de la Nueva Planta
Física cuenta con 11 aulas, tres
baterías de servicios sanitarios,
cocina y comedor escolar, 1 sala de profesores,
1 oficina de secretaría, 2 patios,
un sótano, 1 aula de educación
física y una bodega.
Las columnas son estilo cónico,
paredes de bloques, cerchas de madera,
cielo raso de tablilla, piso de mosaico,
repello liso, trapichel de concreto, ventanas
superiores abatibles, ventanas inferiores
fijas, marcos falsos, patio lujado, loza
sanitaria. Incesa color blanco con azulejo
hasta 1.70 m de altura. Fachada: igual
a la antigua construcción.
Ubicación: Cartago, Avenida 3 y 5, Calles 2 y 4.
Reseña
Histórica y creación del
Centro Educativo
Ubicación: Distrito Occidental. Cantón Central.
Provincia de Cartago
Año de
fundación:
La
Escuela Ascensión Esquivel Ibarra
fue creada en Cartago en el año
1902, ocupando una hermosa casa de mampostería
de la antigua Cartago. Elegante donativo
dado en la Administración del ex
presidente Don Ascensión Esquivel,
aquella propiedad pertenecía a
la sucesión de Don Ramón
Aguilar.
En 1934, se inauguró el edificio,
parte sur del actual por causa del terremoto
de 1910 y el 6 de mayo de 1924 se inauguró
la parte norte a causa del terremoto de
Cóbano de 1990.
En aquella época, 1902, fungía
como presidente de Junta de Educación
el señor don Francisco Jiménez
Oreamuno.
Primeros
docentes:
Escuela de Niñas 1928:
Directora Claudia Marín Gutiérrez,
cuatro primeros grados a cargo de: Mercedes
León de Escoto, la señorita
Margarita Ulloa, la señora Clemencia
Vargas de Lizano, la señora Dora
Vargas de Masís. Tres segundos
grados vigilados por Raquel de Escalante,
Videlia de Vega,la señorita Clemencia
Robles; tres terceros grados aleccionados
por las señoras: Ana Abarca de
Jiménez, Andreina Croceri, Carmen
Hernández. Como mestras especiales:
la señorita Margarita Robles, de
Costura: Caridad Suñol, de Trabajos
Manuales: Josefina Granados, de Religión:
Elisa G. González, de Cocina y
Luis Valle de Cultura Musical.
Escuela
de varones:
Director don Benjamín E. Escalante,
personal a cargo: Heleolora Ortiz, Lidia
Mata, María Luisa Escalante, María
Luisa Granados, maestras de primer grado.
Cuatro segundos aleccionados por las señoras:
Elena C. de Odio, Emerlinda de Bloise,
Margarita Brenes, Erlinda de Torres; terceros
grados a cargo de doña María
T. de Cubero, Victoria Quesada, Julia
de Soto; como especiales de Religión
y Música doña Rosa de Piedra
y don Luis Valle respectivamente.
La portería de ambas escuelas estaba
a cargo de la señora Carmen Arias.
¿A
quíen se le dedicó esta
escuela y por qué?
Se dedicó a un hombre que nació
en Rivas, un 10 de mayo de 1844, República
de Nicaragua, y que se hizo costarricense
por adopción, pues a la edad de
5 años lo trajeron a radicar en
Costa Rica.
Se graduó de abogado en la Universidad
de Santo Tomás, en San José
el 27 de agosto de 1868.
Ocupó señalados cargos públicos.
Fue dos veces Presidente de la República,
gobernando con mucho juicio, prudencial
y energía. A fines de su administración,
se construyó el ramal del Ferrocarril
que une a la ciudad de Alajuela con la
Línea del Pacífico.
A su vez cultivó con mucho empeño
las relaciones con el resto de Centroamérica.
Impulsó con gran acierto la instrucción
pública, estimulando en especial
a los jóvenes intelectuales del
país. Además, ayudó
a que se tendiera el hilo telegráfico
por toda la Nación.
Hombre austero y enérgico, fue
con su mano forme y carácter vehemente
columna poderosa en la vida nacional.
Poseedor de una extraordinaria inteligencia,
fue grande su figura; su acrisolada honradez
lo hizo acreedor a la Gratitud Nacional.
Murió en San José el 15
de abril de 1923.
Historia
del Centro Educativo:
Alojada en una hermosa casa de habitación
de la antigua Cartago, casa de la mampostería
de sólida construcción,
con espaciosas habitaciones y amplios
corredores, era allí donde estaban
las secciones de niñas IV a VI
grado. Fue su primera directora doña
Francisca Durán V. de Arias quien
supo desplegar toda clase de actividades
en provecho de los asuntos docentes. Se
les llamaba a la escuela “Escuela
Superior de Niñas”.
Pero vino el terremoto de 1910, destruyendo
la ciudad y dejando cuarteadas las paredes
del edificio, que luego fueron voladas
con dinamita.
Las maestras se retiraron a diferentes
lugares de la República, y muchos
niños emigraron con sus familias
a otras poblaciones, pero tres meses después,
repuestos los cartagineses de su primera
impresión de espanto y de dolor,
volvieron a su pueblo natal, y el 18 de
julio de 1910, se abrieron de nuevo las
escuelas, en un galerón construido
en el solar que hoy ocupan las instalaciones
de la escuela Jesús Jiménez
Zamora.
Después con diferentes nombres,
en diferentes locales, con otros maestros
y nuevos niños, la escuela siguió
trabajando. Hasta que poco antes de finalizar
la administración del ex presidente
Don Julio Acosta, el 6 de mayo de 1923,
a las nueve horas y en presencia del señor
Presidente de la República y sus
dignos colaboradores del gobierno y todos
los presentes se firma el “Acta
de Inauguración” de la parte
norte del edificio de la Escuela Esquivel
Ibarra.
Desde su inauguración se alojaron
en el edificio dos secciones: varones
y niñas, ambas de grados elementales:
I, II y III ciclo. Como lo construido
no era lo suficiente para dar lugar a
que permanecieran a iguales horas, se
dispuso que hubiese alternabilidad en
los grados. Una sección concurría
en la mañana y la otra después
de almuerzo.
La intención fue que una vez que
la parte sur estuviera realizada, se colocarían
ambas secciones con toda comodidad.
Mientras se esperaba lo anterior, entre
los cimientos del edificio en su parte
sur se iban los maestros y los niños
a sembrar lo que fue para ellos: su huerta
escolar. Al año siguiente la Junta
de Educación levantó la
armazón de hierro, pero no pudo
continuar el trabajo por falta de dinero,
aunque mucho se empeñaron en ello
los miembros de la Junta de Caballeros.
Urgía proteger la mencionada armazón
de hierro que se estaba deteriorando,
expuesta a la intemperie. En 1931, la
Junta de Educación dispuso que
las escuelas centrales hicieran un turno
para comprar el zinc necesario para techar
el edificio. El turno se llevó
a cabo y muchas personas de Cartago, pueden
estar orgullosas de haber contribuido
a esta labor.
Fueron muchas las personas que en diversas
formas, con su inteligencia, corazón,
su trabajo o su influencia ayudaron a
levantar el actual edificio. Tocó
en suerte a don León Cortés
dar el último impulso a la construcción
y terminar el elegante edificio, uno de
los mejores de la provincia y a don Ricardo
Jiménez siguiendo las huellas de
su padre, venir a inaugurarlo. Así
es como 24 años después
de construida, surge de nuevo la Escuela
Ascensión Esquivel Ibarra, que
honra la memoria del ilustre expresidente
Don Ascensión Esquivel Ibarra.
El 10 de noviembre de 1934 se reinaugura
la actual edificación, estando
como directora del plantel la señorita
Julia Salazar Madriz en la sección
de niñas y con una matrícula
de 700 niños de ambos sexos.
Aunque
la escuela trabajaba bajo una misma administración,
las secciones terminaron tal y como estaban
formadas: la sección de niñas,
solo por ellas y de igual forma la sección
de varones. Fue sin embargo, en este año
(1968), que los niños que ingresaron
a la escuela al primer grado, los que
inauguraron las secciones mixtas.
Servicios
de la escuela al inicio:
En 1902 cuando se fundó la escuela,
uno de los servicios con que contaba la
escuela fue denominado como: La Copa de
Leche, que alimentaba a 40 alumnas aproximadamente.
Contaba con una caja de ahorros, con depósito
en el Banco Crédito Agrícola
de Cartago, tenía huertas caseras
atendidas por los niños, había
un médico escolar que era el Dr.
Guzmán y una asistente sanitaria
doña Angélica Zavaleta.
Infraestructura:
A raíz del terremoto de Cóbano
(25 de marzo de 1990), el ala norte de
la institución se vio afectada
en su estructura. Los constantes sismos
continuaron afectando seriamente las paredes
de las aulas y oficina de la secretaria,
en vista de lo cual ameritó la
evaluación parcial de algunos grupos,
culminando después con la evaluación
total, para así evitar una tragedia.
La composición de la estructura
fue determinada como: “construcción
es de concreto mixto, sin armadura de
acero. Las paredes se componen de un esqueleto
de madera masiva y mampostería
de ladrillo repellado. Debido a esto se
formó una comisión pro ayuda
a la escuela (1990) con el Centro Nacional
de Infraestructura Física y Educativo,
el departamento de maderas del ITCR, y
la Unidad de Inventario de la Dirección
del Centro de Investigación y Conservación
del Ministerio de Cultura, Juventud y
Deportes. Estas entidades llegaron a la
conclusión de que la parte del
edificio contraído con estructura
de madera debía demolerse ya que
estaba destruida por hongos y termitas.
En 1990, por esta razón, 7 secciones
fueron reubicadas provisionalmente en
el Salón Parroquial de los Ángeles
y 5 en el salón de actos de la
escuela. Contaban con 1750 alumnos en
ese momento distribuidos en 49 secciones
de I y II ciclos y 2 aulas de Educación
Especial.
La
estructura interna de la Nueva Planta
Física cuenta con 11 aulas, tres
baterías de servicios sanitarios,
cocina y comedor escolar, 1 sala de profesores,
1 oficina de secretaría, 2 patios,
un sótano, 1 aula de educación
física y una bodega.
Las columnas son estilo cónico,
paredes de bloques, cerchas de madera,
cielo raso de tablilla, piso de mosaico,
repello liso, trapichel de concreto, ventanas
superiores abatibles, ventanas inferiores
fijas, marcos falsos, patio lujado, loza
sanitaria. Incesa color blanco con azulejo
hasta 1.70 m de altura. Fachada: igual
a la antigua construcción.
Ubicación: Cartago, Avenida 3 y 5, Calles 2 y 4. |