Transición

La muerte tan parte nuestra como la vida misma,  “no existe la vida sin muerte ni la muerte sin vida” y aun así  sabiendo esto, le tememos, nos produce dolor, vacio. Cuantos hemos dejado de disfrutar la vida por la muerte de un ser querido, la vemos como el final, algo horrible y doloroso, pero la muerte es sólo una transición hacia otra forma de vida.

El dolor que viví por muchos años debido a la perdida de mi pequeño hijo, lo pude ir aceptando con la ayuda de la pintura, por sobrellevar el sufrimiento me inicie el la pintura y al pasar de los años pude transformar esta experiencia en algo positivo y poder ayudar con mi mensaje a otras personas que pasan por lo mismo.

 Con este pensamiento me he enfocado a tomar el tema de la muerte como algo natural, no un final sino el paso a otra forma de ser o estar. Es por esto que las imágenes transmiten paz, confort, ya las prisas de la vida  quedaron atrás; utilicé  los colores otoñales para evocar la calidez de la tierra que nos acoge, modelos desnudos porque después de la muerte lo material no importa, la imagen de la mujer como símbolo de vida, la mujer que dentro de su cuerpo germina la semilla de nuevas vidas.

Las raíces simbolizan ese cuerpo que regresa a la tierra que  lo vio nacer, donde la apariencia no importa, pero no es el final, tenemos la luz que nos da la esperanza de otra vida “no hemos muerto solo hemos cambiado”.

Zaida Brenes


Información e imagen: Centro de la Cultura Cartaginesa