Warning: mysql_connect() [function.mysql-connect]: Access denied for user 'cartagov'@'localhost' (using password: YES) in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 23

Warning: mysql_select_db(): supplied argument is not a valid MySQL-Link resource in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 24

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: Access denied for user 'ODBC'@'localhost' (using password: NO) in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 30

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: A link to the server could not be established in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 30

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: Access denied for user 'ODBC'@'localhost' (using password: NO) in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 34

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: A link to the server could not be established in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 34

Warning: mysql_num_rows(): supplied argument is not a valid MySQL result resource in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 37

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: Access denied for user 'ODBC'@'localhost' (using password: NO) in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 42

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: A link to the server could not be established in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 42

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: Access denied for user 'ODBC'@'localhost' (using password: NO) in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 46

Warning: mysql_query() [function.mysql-query]: A link to the server could not be established in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 46

Warning: mysql_num_rows(): supplied argument is not a valid MySQL result resource in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 47

Warning: mysql_free_result(): supplied argument is not a valid MySQL result resource in D:\Webs\cartagovirtual.com\public_html\Connections\usuariosactivos.php on line 50
Cartago Virtual.com - El gran centro de Información de Cartago en internet
Costa Rica, Centroamérica
.
Inicio .: V encuentro de la Mascarada Tradicional Costarricense
V encuento de la Mascarada

Presentación - Actividades - Primera etapa - Segunda etapa - Coronación de la Reina Obrera
Tercera etapa - Cuarta etapa -Alfonso "Pocho" Vega - Custodio Calvo Barquero - Oscar Guevara




Terminantemente prohibida la utilización de las imagenes de este sitio. Ley de derechos de autor.

PRESENTACIÓN
Encuentro Nacional de la Mascarada Tradicional
Decreto 257246

Desfile Mascareros, grupos folclóricos, alegorías típicas, zancos, cimarronas y más
31 de octubre, a partir de las 10 a.m. de la Basílica de Los Angeles al Parque Central.

Organiza: Colegio Universitario de Cartago.
Dedicado a: BANCRÉDITO
Imagen : Publicidad D&D

El presente resumen pertenece al libro que próximamente se editará:
“Cartago cuna de la Mascarada Tradicional Costarricense”
Autor: Rodrigo Muñoz Azofeifa.

Fue hace nueve años cuando nos planteamos realizar una investigación sobre la mascarada tradicional y sus orígenes en Cartago que nos permitiera promover un proceso de sensibilización y reconocimiento en la comunidad Cartaginesa, de manera que fortaleciéramos la identidad cultural y reconocer nuestro valores y tradiciones.

El período del 2000 al 2005, transcurrió en un proceso de reflexión y conocimiento a través de la artesanos mascareros de Cartago, la familia de los Valerín y muy en especial, el aporte significativo de los señores Oscar Guevara Chacón, Avelino Martínez y Guillermo Martínez, quienes nos han aportado el sustento de esta investigación. La experiencia sobrepasa nuestras expectativas con la comunidad a través de las actividades que logramos como son: los 20 talleres, 8 exposiciones, 7 pasacalles, 5 provinciales y dos regionales en escuelas, colegios, comunidades y el Centro Institucional de Privados de Libertad de Cocorí, Cartago.

De esta manera, hicimos justicia a una sentida necesidad en Cartago: rescatar la tradición de las mascaradas, la cual esta integrada al origen de la fé a la Virgen de Nuestra Señora de los Angeles y el espíritu festivo de nuestros pueblos.

La labor ha sido ardua y consideramos que el proceso debe seguir en rescatar los elementos étnicos y tradicionales que por razones no validas, al igual que las fiestas agostinas, han desaparecido. Nos proponemos con el apoyo de la comunidad rescatar en un nuevo capítulo, estos espacios que tienen un significado sensible en las personas y organizaciones que creemos que en la memoria del pasado está la identidad de un pueblo.

Para el Colegio Universitario de Cartago es un compromiso en nuestra visión, el fortalecer la identidad cultural y rescatar las tradiciones de los pueblos.

En el V Encuentro Nacional de Mascaradas Tradicionales nos hemos propuesto integrar grupos folclóricos, zancos, mascareros, cimarronas, alegorías típicas, las vendedoras de flores, cholos, indígenas y los Santos Patronos de los pueblos, cercanos a Cartago y contar con la presencia por vez primera de los indígenas Borucas con su danza “Los Diablitos”, danza única en América, que según la tradiciones de los indios “vencen a los españoles”, y finalmente reconocer la labor de una institución, benemérita que incentiva la cultura, la educación y el deporte, como lo es el Banco Crédito Agrícola de Cartago.

Agradecemos a todas las personas, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que han confiado en el proceso que hemos realizado, sabemos que con el tiempo, las nuevas y presentes generaciones sabrán valorar este espacio.

Objetivo:
Rescatar y fortalecer los Valores Culturales Tradicionales de la Mascarada Costarricense, como una de las manifestaciones más antiguas que se originó a través de la fé y el culto a la Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles; convirtiéndose en fiesta nacional.

Justificación:
Desde 1820 se dan en Cartago las festividades en honor a la Virgen de los Ángeles mediante las Fiestas Agostinas, fiestas que dieron lugar a la mascarada tradicional a partir 1877. Las mascaradas están ligadas a los antiguos actos sacramentales y los llamados “Misterios de la Época Colonial para la Pasada”. Las mascaradas constituyen la principal manifestación del proceso y sincretismo que se dio en la formación de nuestra cultura, donde participaron indígenas, españoles y africanos.

La actividad de la Mascarada llega a la gente de los pueblos gracias a “Lito” Rafael Valerín Valerín y a su hijo, Jesús Valerín Roldan. Más adelante en los años treinta, los hermanos Pedro y Manuel Freer logran expandir en el Valle Central esta manifestación.

Al morir don Jesús Valerín Roldan, en 1952 surge la familia de don José Martínez Hidalgo y sus hijos Avelino y Guillermo Martínez Solano, quienes hasta la fecha, le han dado vida a esta antigua tradición en Cartago. Lamentablemente las Fiestas Agostinas desaparecieron en 1975, dejando en la memoria las mascaradas. Por lo tanto, en 1995 el Colegio Universitario de Cartago genera el proyecto de rescatar y promover esta manifestación, al valorar mediante una investigacion y un proceso de sensibilización con un sentido de pertenencia e identidad, encuentros, exposiciones, talleres, conferencias dirigidos a niños, jóvenes y adultos de los diferentes sectores de la provincia.

Del 2000 al 2004 se han realizado tres encuentros en Cartago centro, uno en Tres Ríos, uno en Oreamuno y próximamente para el 2005, el encuentro sera en Paraíso. Para el quinto encuentro participarán 200 mascaradas, cinco cimarronas, ocho grupos de bailes folclóricos, el grupo cultural de indígenas Borucas “Los Diablitos”, alegorías propias de la época indígena y colonial; como la entrada de los Santos patronos de las comunidades aledañas de Cartago.





ACTIVIDADES:

Del 22 de octubre al 5 de noviembre
Exposición histórica-contemporánea de mascaradas tradicionales en Cartago, muestras de artículos periodísticos, fotos y materiales propios de la mascarada de 1810 al 2004.
Lugar: Centro de la Cultura Cartaginesa (antigua Biblioteca Mario Sancho). Cartago Centro. Horario: de lunes a viernes de 11 a.m. a 7 p.m.

Domingo 24 de octubre de 9 a.m. a 12 m.d.
Taller de mascaradas tradicionales dirigido a niños, acompañados de un adulto, en el Parque Central de Cartago. Previa inscripción. Costo: ¢2500 (incluye materiales). Tel.: 591-3363 ext.245

Lunes 25 de octubre
Conferencia: orígenes e importancia de la mascarada tradicional en Cartago a cargo del Lic. Rodrigo Muñoz A., Director de Educación Comunitaria y Asistencia Técnica. Lugar: Sala de Exposiciones Prof. Marco Aurelio Aguilar Mata. Colegio Universitario de Cartago, abierta a todo público.

Domingo 31 de octubre, 10 a.m. - 12:30 m.d.
Encuentro Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense.
Salida: entrada norte de la Basílica de Nuestra Señora de los Angeles. Recorrido: avenida 4, calle 2, llegada al Parque Central de Cartago. Participan grupos folklóricos nacionales, mascaradas, cimarronas, zancos, alegorías, épocas prehispánicas y de la colonia y entrada de Santos Patronos de comunidades aledañas a Cartago.
12:30 m.d. espectáculo especial "La Costa Rica que todos queremos", participan grupos folclóricos nacionales, tarima principal ubicada en Parque Central.




PRIMERA ETAPA
Orígenes y creadores de la Mascarada Tradicional Costarricense
Los Valerín dan origen a la tradición


Las mascaradas en Cartago tienen su origen en la Puebla de los Pardos, lugar antes conocido como el Breñal, la gusanera y más adelante, Barrio los Ángeles. Está barriada integrada por ranchos pajizos y paredes de adobes habitadas por indios y pardos. Los Pardos llegan tras la caída del trabajo del añil y la ganadería en Nicoya y Esparza a principios del siglo XVII. Logrando la propiedad de los terrazgos, constituían el Arrabal y lo contorneado de la Puebla. Después de perder Cartago la capitanía, nace en 1824, el cartaginés “Lito” Rafael Ángel Valerín Valerín, hijo de Mitana Roldan conocida como “Polas”, quien vivían en una casa fabricada de adobe frente a la fontana (riachuelo de agua) que hoy es la fuente de milagros de los feligreses, conocida como la “Pilita” donde miles de personas van a llevar sus peticiones para que sean convertidas en milagros. Don “Lito” se caso con María Estanilada Roldán Arias, dedicada a oficios domésticos. “Lito” era un hombre relojero, creador de sombreros y hojalatero; también creaba marionetas de jícaras, animando un pueblo que le profesaba gran cariño, de carácter social y de un gran sentido hacia la fé y el espíritu festivo de estos tiempos de la religión en actividades como el Corpus Christi, la Semana Santa y la Cuaresma. Era un gran participante de los famosos juegos teatrales de los Moros y Guerrillas, fiestas tradicionales de los indígenas y las practicas festivas coloniales para amenizar las fiestas de la Virgen de los Ángeles que se iniciaron en 1800, dando lugar a fiestas más importantes que serían la Fiestas Agostinas que iniciaron en 1820 y luego Fiestas Cívicas, que se dieron 1929, dirigidas a rescatar y consolidar la identidad tradicional costarricense. Estas fiestas se daban en diferentes períodos del año, diciembre, abril, mayo, setiembre y agosto; en los turnos de la Puebla de los Pardos, al norte (Barrio La Cruz de Caravaca) y al Sur (Barrio Los Ángeles), luego en la Plaza Asís, Estadio Deportivo de Cartago y antiguo COVAO.

Pie de foto: don Jesús Valerín

Un autor cartaginés comenta que las mascaradas fue el mayor de los atractivos para las fiestas de Cartago, entorno al culto de la Virgen de los Ángeles como lo fueron también las actividades conocidas como Escaramuzas o Guerrillas de moros y cristianos y la de los indios y españoles, a principios del siglo XX: “Las fiestas cívicas de pueblo eran famosas por sus mascarada, sus guerrillas, corridas de toros y sus juegos pirotécnicos. En esos torneos de alegría, lucían su ingenio, “Lito “ Valerín, Cecilio Morales y algunos otros, formando coros de disfraces vestidos de hombres y mujeres, que efectúan bellísimos bailes de puro origen español. Josecito Salazar, con otros disfraces de lujo, bailaban las Cuadillas y el Cancán magistralmente; Cecilio inventaba comedias jocosas que representaba con su compañía de mantudos al aire libre, el paseo era una maravilla digna, como le decían era una maravilla digan de ver; Juan María baila el trompo que tan famoso lo hizo; Juan Luna o Rafael, convertido en Macho Ratón era el hazmerreír del público. Por cierto, que en una de esas mascaradas cayó Luna por hacer cabriolas, desde las cortinas y un macho ratoncillo que hacia el hijo del viejo, al verlo en fondo caído le relinchaba y Luna molido con la caída le decía: “Ahora no estoy para relinchos juemil, de todo el demonio”, el Cuijen que lo hacía uno de apellido Guerrero, era el tormento de las mujeres y los niños. Guerrero fue el único en su papel de diablo y lleno de orgullo decía: “Ni en el jadeo me llega siquiera me lleva nadie cuando hago de pisuicas.” (ORTEGA, E, 1997: 73-74).

Pie de foto: Máscarada perteneciente a Jesús Valerín en 1910

“Lito” Rafael Valerín, no se sabe con exactitud a que edad inicio con esta habilidad de artesano-mascarero y quien dedico esta experiencia de hacer mascaras a la Virgen por un milagro que no se tiene certeza cual era. Su nieto Carlos Valerín Sáenz, en una entrevista que tuve la oportunidad de hacerle en agosto del 2000 en San José a su edad de 90 años nos habla de su abuelo: “Mi abuelo nunca dijo cual era el milagro, él lo sintió, lo que sí recuerdo es que Papá decía: un día había entrado a la Iglesia de los Ángeles donde él colaboraba y en un rincón se encontraba una cabeza original española de una textura única, como no tenía gigante le agregaron uno de los zancos, ahí entendió cual era su misión; ya que tenía un gusto especial, de extraño no tiene nada, él ponía todo su empeño, se pasaba inventando, según decía papá; que eso es lo difícil”.

“Lito” Valerin logra transformar los personajes agonísticos de características europeas, en personajes de la sociedad de la época costarricense y de los sectores dominantes de una cultura institucionalizada en un sentido de humor, crítica hacia el disfrute de las personas, se vestían de mantudos o payasos la gente humilde del pueblo o barrio, que muchas veces eran mal vistos por la alta sociedad; lo hacían antes o después de la novena, al medio día, a las tres de la tarde y a las nueve de la noche.

Son innumerables los personajes que creó, puede haber llegado a tener hasta ochenta, entre muñecos, máscaras de casco o comedias teatrales; entre sus personajes están la clase alta, o sea los del gobierno, los ricachones; los personajes eran vestidos con telas aterciopelados, satinados, con lentejuelas, con sombreros de peña, para adornar con flores de seda. Estos muñecos gigantones tenían un efecto mecánico al mover desde adentro los ojos mediante una varilla. Otro personaje famoso es el policía “que dicen que ponía orden en la vida pública”; muchas veces conocido en la época por andar ebrio o sobreactuar en el uso del poder, también se distinguía el personaje milenario, antes conocido como “el bien y el mal”, luego Lucifer y por último el Diablo; quien lucía un traje rojo de “charmelina o satín” con un cinturón, rabo y zapatos negros, que al caminar produce sonidos por la cantidad de cascabeles que adornaban la cintura y el ruedo del pantalón; otro personaje famoso es La Muerte representado en un esqueleto humano y era tan perfecto el disfráz, que parecía un alma en pena. También el hombre de los Zancos, el Macho Ratón, la Copetona, el Viejo de la Vejiga. Algunos de los pueblerinos o pardos que hacían de las suyas con los personajes de “Lito”; son Julio y Eduardo Sánchez (el Gigante y la Giganta), Luis Romero (el Hombre de la Zancos), Rafael Luna (el Macho Ratón), Francisco “Chico” Valerín (hermano de Lito), (La Copetona), Faustino Cárdenas (el Viejo de la vejiga y la Muerte).

Con estas creaciones, la Puebla de los Pardos se conocía en el país por las más famosas fiestas, tanto que los josefinos y heredianos se desplazaban al lugar; un domingo al medio día estaba lleno de gente que venía con carretas, a caballo, a pie, lo importante es que nadie se perdía el fiestón. En nuestra tierra, hablar de Mantudos es remontarse a un pasado que suscita nostalgia provinciana, es volver a un pueblo marginado pero generador de tradiciones nacionales.

Las fiestas de la Puebla de los Pardos (Barrio de los Ángeles), famosas también por el “chirrite o contrabando” o guaro “parranda aguaradas”, lo que hacia que los Mantudos antes de iniciar el programa callejero tenían que tomarse una copita que muy amablemente donaban la famosa Angelina y la Felipa Soto.

“Lito” Rafael Angel Valerín murió en 1910, a causa de una larga enfermedad de “Leucemia”, heredándonos una de las mas ricas tradiciones.

Después de 1910, sucedió el terremoto que dejo dolor y tristeza en los habitantes de Cartago, enfrentando el dolor, surgió un espíritu de lucha para reconstruir Cartago, de volver a levantar las casas, la Iglesia y el comercio; fue así como en 1918 surge Jesús Valerín Roldán, hijo de “Lito” Rafael Valerín quien nació en 1890 y con tan solo 16 años de edad, retoma las mascaradas, las cuales él mismo había aprendido desde niño a confeccionar al lado de su padre, quien también tocaba marimba, era artesano y pintor, se propuso no dejar morir la tradición y seguir con la fé a la Virgen de los Ángeles rindiéndole homenaje en la Fiestas Agostinas. Jesús Valerín profesionaliza su trabajo de las máscaras, creando más personajes con mejores detalles estéticos, alegrando a la gente y muy especialmente a los niños, jóvenes a quienes les tenía mucho aprecio.

Don Jesús Valerín se casó con doña Isabel Sáenz Coto, costurera de gran reconocimiento en Cartago, quienes vivían en el Barrio la Soledad, donde nacieron sus hijos Carlos, Francisco y Rosa Argentina Valerín Sáenz (todavía sobrevive Rosa Argentina).

Don Carlos, su hijo nos cuenta: “Papá ponía gente a entrenar de San José y de Cartago, a lo que él llamaba un “cuerpo de baile” en el mercadito cuando habían quioscos en Cartago, quienes usaban trajes que papá hacía y con unas zapatillas de mecate. El grupo de baile era un grupo especializado; por ejemplo, a Jesús “Chaqueta” le gustaba salir de Policía, recuerdo que los jóvenes se peleaban la oportunidad de salir en los bailes de payasos de papá. Siempre había mucha gente que llegaba al “tallercito” que estaba en el barrio el Molino, donde estaba el estudio de la foto Saravia, era un edificio viejo de madera, con corredores y una baranda de madera, había un grupo de comedor de fondo. Papá no lo hacía para comercializar, a él le gustaba al igual que abuelo, que la gente se alegrará. El logró: hacer más de cuarenta máscaras. (Entrevista realizada por Rodrigo Muñoz Azofeifa en su casa de habitación en el año 2000 en San José).

Don Jesús Valerín confeccionaba las máscaras utilizando moldes de arcilla que traía del Tejar del Guarco, yeso, papel periódico, petatillo de alambre (cedazo fino) y de goma hecha de harina o de tuna, con estructuras de varilla de construcción y armazones de madera. Por cosas de la vida, él obtuvo un catálogo de máscaras de Francia, éste traía más de doscientas figuras, de ahí que él amplió la cantidad y diversidad de personajes, con un gran colorido y reflexión. Además de los personajes que tenía de su padre, creo la Mamá del Diablo, El Negro, El Viejillo sin Cabeza, El Fotógrafo, La Bruja, El Diplomático (éste ultimo media 1.80 metros), La Macha, Los Enanos (que tenían una peculiaridad de llevar la carita hacia las rodillas, el sombrero le prensaba los brazos, llegándole al tórax).

Para los años veinte, don Jesús Valerín era famoso por sus personajes, creando una academia donde escogía a quienes por sus habilidades les enseñaba a bailar la música que el mismo creaba o dirigía, Don Jesús les decía a los niños “El que se acerca a mí y baile payasos, cuando sea grande, será un gran bailarín”. Les enseñaba como bailar, como caminar, cada payaso tenía una función para el “combite” que en esa fecha iba de doscientos a trescientos metros. En ese entonces, las fiestas se hacían en la plaza frente a la Iglesia de los Ángeles en la última semana de diciembre, (hasta 1934), luego las fiestas se hicieron en noviembre y abril, (1935), en conmemoración del centenario de la Virgen fue una gran fiesta de mascaradas con el nuevo parquecito de los Ángeles. En 1936 todo cambio al trasladar las fiestas a la Plaza Iglesia en el Barrio la Soledad, no eran igual ya que las fiestas de los Ángeles tenían un padrón festivo y de fé único. Las fiestas de las mascaradas y las fiesta en honor de la Virgen de los Ángeles venía en decadencia y todo, desde que Benito Garnet y Arlow en 1782, excomulga aquellos que gasten dinero de la cofradías en bailes, con actos que no sean de la religión; lo cual el obispo Esteban Lorenzo Tristán de ese entonces, tomo la decisión de trasladar la Virgen en una primera instancia a la iglesia de Santiago Apóstol, luego a la Iglesia de San Antolín hoy conocida como la Parroquia del Carmen, mientras duraran las fiestas. A partir de este momento, las fiestas escandalosas y degenerativas se les denominó como fiestas profanas religiosas. Nos cuenta don Guillermo Martínez: “En La Pasada, los indígenas llevaban chichibi o más bien chicha (licor), que al regreso con otros personas de San José y Heredia venían de penitencia con piedras pesadas y de rodillas, lo que hacía que se le abrieran las rodillas (en carne viva), lo cual entre heredianos, josefinos e indios para calmar el dolor y hacer la fiesta terminaban borrachos, lo cual era mal visto por los creyentes y la iglesia”.

Recordemos a cartagineses que desde niños hasta viejos bailaron los personajes de Jesús Valerín entre ellos están: Rodrigo Masís (+) “Mata Maíz” quien bailaba la Giganta, Rodrigo Bonilla Cantillo (+, 2000), conocido como “Turpin”, La Copetona, (1932), Manuel Ramírez “Mamá coyote”, El Penitente, Faustino Cárdenas (El viejo de la Vejiga), Juan María Valverde (La Muerte). Luis Quesada “Pipas”, Luis Segura, Manuel Piedra “Tin”, Jorge Monge “Pichelito”, Noe Piedra “Piedrita”, Victor Arias “Puchú”, Carlos Godinez Rojas “Palica”, Alfonso Montero “Chimpa”, Oscar Guevara “Guevarita”, (Negro o la Macha), José Mª Hernández, José Pérez “Coche”, Cristóbal Garro “Casadora”, Eloy Elizondo “Eloisito”, Saúl Quesada (+) y Norman Roquette (Diplomático).

Los paseos donde los disfraces hacían de las suyas son los pueblos de Cartago, entre ellos: Oreamuno, Tierra Blanca, Paraíso, Orosi, Taras, El Molino y el Centro de Cartago que incluía el mercadito de carnes, y los barrios el Carmen, Asís y los Ángeles, por cada día de las fiestas se acompañaban por las alegres grupos de música conocido como “cimarrona”, compuestas por diez músicos, número exacto para que suene bien. Estos payasos como ya se les conocía despertaban o llamaban a la gente con atronadoras bombetas ya fuera a las cinco de la mañana, doce medio día, tres de la tarde y siete de la noche o nueve de la noche.

Las mascaradas tenían como objetivo, despertar la emoción y el susto (todavía) de niños, jóvenes y adultos; siempre la gente se reunía a lo largo de las aceras principales, cientos de espectadores que se hacían presentes con bicicletas y en carros, quienes iban sonando sus cornetas o pitos.

Lamentablemente Don Jesús Valerín falleció el 1 de enero de 1952, debido a una broncomonía; para su época, él ya no vivía con su primera esposa y ninguno de sus hijos o nietos habían heredado tan bella tradición, cerrando así el capitulo de los Valerín al crear esta costumbre.

La vida y acciones de los Valerin nos dejaron una rica herencia de leyendas, tradiciones e historia, enmarcado en el Pueblo de los Pardos que es lo más rico, artístico y significativo del pueblo cartaginés.

Gracias a los Valerín entendemos el valor del espectáculo de carácter lúdico de las mascaradas, el significado de la gran diversidad que representa esta expresión cultural para los pueblos costarricenses.


SEGUNDA ETAPA
Las Mascaradas se extienden al Valle Central
1920-1930


Los Hermanos Pedro y Manuel Freer García quienes vivían en Cartago, seguidores de las mascaradas y las fiestas, por la Plaza Iglesias en Barrio Asís de Cartago, a partir de 1930-1946 se destacaron a dar vida a otras mascaras y mantudos, específicamente en figuras de animales como La Cigüeña, El Carraco, El Hipopótamo, El Águila, El Conejo, El Tigre y El León, además Pedro Freer le compro cinco payasos a Don Jesús Valerín (La Muerte, El Diablo y Los Gigantones).

Fue por otra parte la familia de los Freer García, cuando las mascaradas eran un negocio de pequeña empresa; ofreciendo un paquete el cual consistía en carruseles, pólvora y mascaradas a precios muy cómodos.

Los hermanos Freer tuvieron la osadía de expandir a San José, poco a poco, las mascaradas que luego crean espacio en Escazú, Ascerí, Desamparados, Barba de Heredia, con el seguimiento de otros mascareros de la época como son Carlos Vargas, Ramón Gómez, Pedro Arias. Otros mascareros contemporáneos que ha fortalecido las mascaradas son: Miguel Samudio (Puntarenas), Antonio Delgado (Palmares), Francisco Montero Pérez, Carlos Salas (Barba, Heredia), Olman Sánchez Ascerí), Custodio Calvo (Cartago), Alfonso “Pocho” Vega (Cartago, Tres Ríos), Eli Gerardo Montero (Cartago), Enrique Mata (El Carmen) y Victor Garita (Oreamuno).


Coronación de la Reina Obrera
Fiestas Civicas 1929
Rosa Argentina Valerín Saénz

Las Fiestas Cívicas que se realizaron en 1929, vinieron a marcar una nueva etapa social al decidirse realizar el primer carnaval de Cartago, por voluntad de la mayoría de los Cartagos, de elegir una reina social, la cual representaría a la burguesía, a lo gubernamentales y se elegiría la reina obrera representada por los panaderos, artesanos, zapateros, albañiles, funcionarios municipales. Al final eligieron como candidata preferida a Rosa Argentina Valerín Saénz, dama alegre, con donaire, gentil y cordial con todas las personas, quien obtuvo 8.435 votos en el último escultinio realizado el 1 de setiembre de 1929, en la Cámara de Comercio de Cartago (costado este de Palí, Cartago Centro, actual tienda de ropa americana)

Para estas fiestas se acostumbraba realizar un carnaval de apertura por las principales calles de Cartago, con mascaradas, música de cimarronas, carretas y bicicletas decoradas, el cual duraba tres días con bailes corridas de toros juegos de moros y agasajos de las autoridades y de los familiares.

La coronación se realizó en el teatro Variedades (frente a las Ruinas, teatro Cartago), con la presencia del gobernador y de las primeras autoridades y de los miembros de la comisión de festejos cívicos, y cientos de pueblerinos, que le esperaban a la salida, para que abordara la regía carroza, preparada por los obreros Mata y Mata, era un carruaje estilo romano, jalado por caballos.

Rosa Argentina es hija de Jesús Valerín Roldán y María Rosa Saénz Coto, tuvo dos hermanos Carlos y Francisco Valerín. En 1999 fue de nuevo, Reina del Adulto Mayor, en el Barrio Asís y en el IV Encuentro Nacional de la Mascarada Tradicional en Cartago desfilo encabezando el Pasacalle, educadora de profesión, poeta y actriz.

¿Salve oh Reina obrera gentil y buena Reina!
He aquí tu pueblo que viene a rendir
Honores que bien ganados los tienes…



TERCERA ETAPA
La Familia Martínez Solano retoma la tradición

En los años cuarenta estaba surgiendo silenciosamente una nueva familia de mascareros Cartagineses que tenia unos espantos y máscaras que había comprado en 1942 en ¢0 .50 y ¢0.25. Don Avelino nos narra: “En 1944, yo empecé a crear máscaras de papel, tenía un juego de 15 mascarillas y las vendía después, hice los moldes y las primeras máscaras fueron la del Diablo y la Muerte, ese fue mi inicio en esta creación cultural”.

Este espíritu de inquietud para recuperar y revitalizar esta costumbre de Cartago de las máscaras, construyendo el fortalecimiento de los sentimientos y cohesión del pueblo costarricense, nace de los hijos de José Martínez Hidalgo, quien nació un 1896 y murió un 11 de marzo de 1986 y se caso con María Solano Soto; de este matrimonio nacieron siete hijos: Rafaela Hortensia, Rafael Ángel, María Cristina, Fernanda, Rafael Avelino “Nino” (nace el 21 de noviembre de 1922) y Guillermo Martínez Solano (que nace el 28 de diciembre 1926). Don José que era artesano de albañilería, devoto de la Iglesia de San Rafael de Oreamuno, se dedicaba a hacer altares, huertos e imágenes del cementerio. Don Avelino empezó a los ocho años de edad a crear máscaras; es artesano, pintor de casas, ebanistero, trabajo en la fábrica de cemento y diseñador gráfico en VICESA y don Guillermo inició a los ochos años de edad en las mascaradas, se dedicaba a maestro de obras de construcción, ebanistero, trabajó en el Colegio de Ingenieros y Arquitectos y promotor de Cultura. Don Avelino le había comprado unos seis payasitos a Jesús Valerín; dos gigantes, un enano, El Fotógrafo, El Hipopótamo y El Policía de la esquina, además vestidos, moldes y mascaritas que todavía conservan.

Iniciaron la tradición apoyada por su padre, luego de haber fallecido don Jesús Valerin (1952); ambos se cuestionaron el paradero de las “Mascaradas de Jesús Valerín”, visitando a su última esposa, quien les indica que estaban “ahí tirados” (Tierra Blanca), abandonados, hasta llenos de barro de aquellas inundaciones, Avelino “nino”, le ofreció comprárselas en ¢500 (de lo cual todavía conserva el recibo), ella se los vendió con el “Catálogo Francés” incluído. “Nino” las comenzó a restaurar, uno por uno según el catálogo (según nos narra su hermano Guillermo). Entre los personajes que le entregó, la figura del enano, solo venía el armazón y poco a poco lo reconstruyó hasta tener un juego de veinte mascaras de los Valerín y los que crearon ellos con él catalogo.

Don Avelino nos narra: “Papá se encargaba de hacer los contratos para las fiestas, los cuales se alquilaban solo en Cartago para mantener la tradición; Taras, Oreamuno, Tierra Blanca, Pacayas y Paraíso y cobraba tan solo ¢250 por la salida del conjunto de máscaras.

Para 1952 el presupuesto no era bueno, la situación económica de los Martínez les impedía mantenerse y además las fiestas habían decaído.

En 1958 las fiestas hicieron vibrar de nuevo a Cartago con las Fiestas Agostinas, ya que se celebraban en agosto en beneficio del Patronato de la Niñez.

En 1962 retoman las mascaradas los Hermanos Martínez en San Rafael de Oreamuno, Orosi y Pacayas (en Orosi en esa fecha, fueron las últimas fiestas tradicionales en este pueblo).

Don Guillermo nos narra: “En Oreamuno la gente siempre es seguidora de la mascarada, de aquí (Casa de Avelino) salía y habían que darles un traguito, al final tenían problemas porque se emborrachaban, abrazándose unos a otros los “Manganzudos“. Entre las anécdotas que recuerdo: “una vez en la línea del tren en Barrio de los Ángeles, sé cayo uno de ellos bien borracho y en eso venía el tren; por segundos casi desaparece, si no es porque lo corrimos de ahí, él ni se acuerda por la juma que tenía”.

Otra anécdota que nos narra don Avelino: “Mi hermano sacaba la bruja que habían hecho los Valerín, además le encaramó un perico ligero como gracia, se montó en la “Rueda Chicago” y ésta se varó quedando él arriba; toda la gente se aglomeraba y al verlo reía”

Don Avelino: “Nosotros todavía conservamos algunos moldes de cemento y madera de los Valerín, al igual un vestido de pedrería hecho a mano. Papá era muy estricto, se emocionaba mucho, guardaba un gran amor a las mascaradas.”

Don Guillermo: “él decía -Papá- que no sacáramos las mascaradas de Cartago, que eran para los diferentes lugares de esta provincia”

Don Avelino: “Las mascaradas son una riqueza, son una reliquia, es un privilegio tener todas estas mascaras y algunos de los Valerín. Nosotros creamos el “Toro Guaco”, salió de aquí, de Cartago, luego lo hizo Custodio Calvo adornado de juegos pirotécnicos… el “Toro Guaco” era un poco morboso, buscaba a las muchachas…” prosiguen, “...hay que recordar las Fiestas Patronales al medio día de un domingo, cuando se bailaba en las calles empedradas al ritmo de las bandas de cimarronas, La Giganta, El Diablillo y La Bruja.

Los payasos y la “fara farachin” son los protagonistas de la Fiesta Agostina o Cívica, de ser tico.

Niños, jóvenes y adultos corren y bailan cuando alguno de los mantudos con una faja o una vejiga los “corretea”.

Para 1978 don José Martínez realizó un contrato con el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes a través del Señor Nago de Nicoya, vendiéndole el conjunto de máscaras de su pertenencia, incluída las de los Valerín por solo tres mil colones; además, le entregó en condición de préstamo el catálogo francés y fotografías; don Avelino se comprometió también a darles mantenimiento. Estas máscaras se hicieron famosas al viajar con un espectáculo de folclor nacional a España, Francia y Bélgica y fueron utilizadas en la película “La Segua”. Lamentablemente a la fecha no se sabe el paradero de los catálogos y las fotografías. El Señor Nago de Nicoya, comenta que las máscara se deterioraron y ya no existen (según nos indica Don Guillermo).

Período de ausencia de fiestas y mascaradas en Cartago
1975-1999

En 1975 fueron las últimas Fiestas Agostinas en Cartago, lamentablemente se perdieron y nadie retomó esta festividad, aunque todos los primeros y dos de agosto se realiza la fiesta religiosa a nivel nacional de la Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles. De esta manera, decayó de nuevo, la tradición de las Mascaradas Tradicionales y las Fiestas de Cartago.

En 1992, el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, a través de la Dirección de Museos, a cargo de la Licda. María Eugenia Murillo y la investigación de Alejandro Tossatti, publicaron una revista-catálogo donde se describe el objetivo, función y técnicas de construcción de las mascaradas tradicionales en el Valle Central.



CUARTA ETAPA
El Colegio Universitario retoma las mascadadas en Cartago
1995-2004

En 1995 el Colegio Universitario de Cartago a través de la Unidad de Promoción Cultural realiza en la Sala de Exposiciones Prof. Marco Aurelio Mata (Campus Universitario), una exposición de la colección de Máscaras y cédulas históricas de la mascarada en el Valle Central, perteneciente al Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes; acto que fue aprovechado para hacerle un reconocimiento a Don Jesús Valerín, con la presencia de sus familiares quienes notaron que no había ningún dato, ni máscara que refiriera a los Valerín como creadores de esta tradición en Costa Rica. De esta manera, el Colegio Universitario de Cartago se comprometió a investigar a fondo la historia de las mascaradas en Cartago, reconociendo el valor de los Valerín y otros mascareros-artesanos, que proyectaron en la provincia de Cartago esta tradición.

El 9 de setiembre de 1996 siendo presidente José Figueres Olsen, se crea el Decreto de Ley 25724-c que declara a las mascaradas tradicionales costarricenses, como la actividad mas importante del folclor nacional y define el proceso educativo como una tradición de las provincias para que se celebre los 31 de octubre, el Día Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense.

Fue en 1999, después de un largo proceso de investigación y recopilación de documentos y entrevistas a personas que se habían involucrado en la fiesta de la mascarada de los Valerín y Martínez, que se estructura un proyecto educativo a través de la Dirección de Educación Comunitaria el cual tendrá como fin, rescatar y reconocer los valores de las tradicionales mascaradas que se originaron en Cartago y se expandieron en Costa Rica.

En el 2000 se inicio el proceso de talleres, exposiciones, conferencias y por primera vez, se realiza el “Encuentro Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense”, contando con la colaboración de la Dirección Regional del Ministerio de Cultura. En este encuentro participaron mascareros y cimarronas de todo el país, por las principales avenidas de Cartago. En esta ocasión, se le rindió homenaje a “Lito” Rafael Valerín y Jesús Valerín Roldan (1877-1952).

Ese mismo año, en conmemoración de los cien años de la Escuela Ascensión Esquivel Ibarra realizamos el primer pasacalle infantil, con la participación de más de trescientos niños que vestían con máscaras tradicionales.

En el 2001, se realizó el Segundo Encuentro de Mascaradas en la comunidad de San Rafael de Oreamuno el cual fue dedicado a José Martínez Hidalgo, a sus hijos Guillermo Martínez Solano, Avelino Martínez Solano y a su esposa Oliva Gamboa, esposa de este último. (1944-2004).

En el 2002, el tercer encuentro se realizó en la comunidad de Tres Ríos y se dio homenaje a los señores artesanos mascareros Alfonso “Pocho” Vega Coto (1970-1985) y al Señor Custodio Calvo Barquero (1930-1998).

En el 2003, el cuarto Encuentro de Mascaradas, fue dedicado al Señor Oscar Guevara Chacón (1958-1992), en Cartago centro y el quinto Encuentro de Mascaradas será en Cartago, centro dedicado a la institución Benemérita Banco Crédito Agrícola de Cartago, como reconocimiento por el fortalecimiento de los Valores Culturales.

De esta manera logramos darle el significado a las mascaradas un elemento de educación y recreación de nuestros pueblos cartagineses de la importancia de preservar y difundir la realización de las mascaradas, como símbolo de expresión cultural tradicional.

Los resultados de este primer proceso de sensibilización han pasado las expectativas de los objetivos planteados, debido al envolucramiento de las comunidades y las instituciones públicas y privadas que han participado en los procesos y espacios para rescatar esta tradición, gracias al apoyo de Instituciones y personas que han participado en charlas, conferencias, talleres y exposiciones son: Colegio Bilingüe José Figueres Ferrer, Ciudad de los Niños, Escuela Llanos de Santa Lucía, Escuela Rescate de Ujarrás, Escuela de Cot, Colegio Bilingüe Miravalles, Centro Penitenciario de Cocorí, Bancrédito y el Ministerio de Cultura. Se han capacitado aproximadamente 600 personas.

Para el año 2005 pretendemos realizar el Sexto Encuentro de la Mascarada Tradicional en el cantón de Paraíso. Nuestro reto será comprometernos a organizar las Fiestas Agostinas de Cartago, en honor a nuestra Señora de los Ángeles, como se hacía en los años 1920-1930, con tradicionales corridas de toros, carnaval, tope, reina social y obrera, y por supuesto, los tradicionales pasacalles.

Queremos dejar patente nuestro agradecimiento al aporte incondicional de la experiencia y conocimiento de los señores Avelino y Guillermo Martínez Solano, quienes han dado lo mejor para que la historia y la tradición se fortalezca.


Al
fonso “Pocho” Vega Coto
Artesano innato que ama las tradiciones Costarricenses nos dice:

“La habilidad hay que traerla en la sangre nunca hay que desfallecer a pesar de que muchas veces no se tenga dinero para comprar un tarrito de pintura”.

“Pocho” Vega se inició en las mascaradas por iniciativa propia en 1970, al alquilar las mascaradas para el turno del barrio en ¢2.000 la hora. Su papá y unos tíos tienen una cimarrona, que alegran las fiestas, ahí se aprovecho y presento sus personajes que el mismo creo: la jupa de huevo, dos caras, el mechudo, la calavera, charolito y el gigante, construidas en papel mache o fibra de vidrio “cada vez me ingenio una nueva veo a mis ahijados o sobrinos y ahí veo la mascara nos dice. Luego se capacito en la facultad de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica, en un curso sobre este arte, financiado por el AID mediante la organización costarricense para organizadores de desarrollo.

Actualmente tienen un conjunto de mascaradas de más de 30, 10 zancos, donde participa toda la familia.

El tercer Encuentro Nacional de la Masacarada se realizó en Tres Ríos dedicado a él, “Pocho” Vega.


Custodio Calvo Barqueo
Una herencia Familiar “La Polvora”

Es el hijo del propulsor de la pirotécnia costarricense, Don Demetrio Calvo Olivares, quien se inicio en 1898, gracias a la iniciativa del sacerdote Isidro Thiel que 1890, llegó a la comunidad de Quircot, a atender la Iglesia Colonial, donde amenizó las fiestas o festejos de la patrona con pólvora proviniente de Nicaragua, fue así como se inicio la primera fabrica de pólvora.

Don Custodio Calvo en 1950, sigue la huella de su padre la cual se ha fortalecido son sus hijos, nietos y bisnietos, los cuales son reconocidos a nivel nacional e internacional, debido a su profesionalismo que los ha llevado a capacitarse en países como España, México, Estados Unidos y China, dispuesto a mantener la tradición.

Don Custodio Calvo, se hizo famoso no solo por sus juegos pirotécnicos, sino también; por los contratos en las fiestas Nacionales, donde en algún tiempo incluía carruseles y mascaradas, “Da gusto ver el espectáculo que preparan los Calvo, ellos tratan de dar lo mejor; viene el toro Guaco, iluminando la bola de futbol que rellenaba de pólvora y cachiflines y se hacía rodar por las fiestas, muchas veces se quemaron algunos chinamos, los rótulos iluminados de colores, los cohetes y un sin fin más agrega: Oscar Guevara Ch.

Los Calvo son los pioneros en la pólvora costarricense, han iluminado desde la visita del presidente de EEUU, los festivales Nacionales e Internacionales de las Artes, traspasos de poderes y por supuesto las celebraciones de la Virgen de los Angeles.


Oscar Guevara Chacón
Promotor de las Fiestas Cívicas en Cartago

Desde niño estuvo inmerso en las fiestas tradicionales con tan solo 9 años (1934), le gustaba bailar el personaje “el negro” en la mascarada de los Valerín, reconocido por su don de humanidad con los enfermos, privados de libertad y ancianitos que le ha válido el corazón de su pueblo.

Don Oscar Guevara, le ha dedicado su vida a rescatar las tradiciones en especial la fiesta. Desde 1963, se dedica a la labor social, de apoyo espiritual, dedicándole el mayor tiempo a estas personas. En 1965 colabora con la feria de las flores en el antiguo Campo Ayala, hoy el CUC.

En 1966 fue llamado para contratar la música la pólvora y mascarada en las fiestas cívicas dedicada al Club Sport Cartagines.

Don Oscar ha sido un gran motivador de las Hermanos Martínez, para que sigan promoviendo la tradición de la mascarada.

En 1992 le solicito a los Martínez, crear un conjunto de mascaradas para alegrar las fiestas del Asilo de las Vejez, tanto de la iglesia como de la navidad.

En el año 2003 Don Oscar Guevara, fue el dedicado del IV Encuentro Nacional de las Mascaradas en Cartago.






Cartagovirtual v2.0 es exclusivo de Publicidad D&D, Cartago, CR - Sitio Protegido bajo la Ley de Derechos de Autor 2002-2006